Algunas Ideas Erróneas Con Respecto a la Traducción y los Traductores

En general, la traducción no siempre es tomada con seriedad por algunos. Sin embargo, la traducción un tema serio que debe ser abordado con respeto y sensatez. Antes de comenzar un proyecto que requiera de una traducción, considere las siguientes ideas erróneas con respecto a esta particular tarea.

Si usted sabe un idioma extranjero, entonces puede traducir

Ésta quizás sea la idea más equívoca y perjudicial con respecto a la traducción. Poder leer, hablar y escribir en un idioma extranjero no permite a nadie llevar a cabo un trabajo de traducción. En primer lugar, un traductor debe tener un conocimiento acabado de, al menos, dos idiomas: un idioma extranjero y el idioma materno. Segundo, traducir es una habilidad. Se debe escribir muy bien y poseer un excelente manejo y conocimiento de los matices del uso del idioma. En tercer lugar, el idioma no está exento de influencias culturales. Si se pasan por altos los aspectos culturales relacionados con el idioma desde el que se está traduciendo, lo más probable es que lograr una traducción precisa resulte casi imposible.

Traducir es fácil

Si hay algo que sí se puede decir con seguridad, es que traducir NO es fácil. De hecho, puede resultar una tarea ardua y compleja. Concentrarse en dos textos distintos es mentalmente agotador.  Esto sucede porque el traductor, continuamente, se mueve entre dos idiomas. Un traductor debe primero leer y registrar la información de la fuente para luego procesarla y presentarla en el idioma meta. Esto significa que el traductor debe ser alguien capaz de captar las sutilezas del idioma como por ejemplo, metáforas, tono e intención.

Hoy en día existen programas que traducen

No existe, ni existirá nunca un programa capaz de reemplazar al traductor humano. Principalmente porque los computadores no entienden lo que es un idioma, cómo se usa, las sutilezas de éste y el constante cambio al que el idioma se expone. Puede que los computadores sean útiles a la hora de traducir frases, pero jamás podrán abordar y/o resolver las complejidades que aparecen en textos literarios o técnicos.

Recurrir a los servicios de un profesional no es necesario

Es probable que no siempre sea necesario recurrir a un traductor profesional, no obstante, si se pretende lograr una traducción precisa y profesionalmente acabada, entonces la presencia de un traductor profesional es fundamental. Una traducción mal hecha ocasiona problemas que, entre otros, incluyen textos confusos que no hablan bien de la empresa u organismo que las realizó.

Si desea reparar su automóvil, llévelo a un mecánico, no a un vendedor. Puede que este último algo sepa de automóviles, pero no lo suficiente como para solucionar su problema adecuadamente.

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